Municipios bonaerenses: un tercio a oscuras en plena era de la inteligencia artificial

El Informe N.º 28 de ASAP relevó las páginas web oficiales de los 135 municipios bonaerenses: un tercio no cumple con la obligación más básica de publicar su presupuesto.

POLÍTICA

Juan José Alonso

6/19/20263 min read

Mientras el mundo discute regulación de algoritmos, gobierno digital y transparencia algorítmica, una pregunta mucho más elemental sigue sin respuesta en buena parte de la Provincia de Buenos Aires: ¿dónde está el presupuesto municipal?

El Informe N.º 28 de Transparencia Fiscal Municipal, elaborado por la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), relevó entre el 1 y el 8 de mayo de 2026 las páginas web oficiales de los 135 municipios bonaerenses. El resultado es revelador. Y no precisamente alentador.

Lo que exige la ley, y lo que realmente se cumple

La Ley Orgánica de las Municipalidades obliga a publicar semestralmente la situación económico-financiera de cada distrito. La Ley de Responsabilidad Fiscal exige, además, presupuesto publicado y ejecución trimestral con un rezago máximo de un trimestre. No son exigencias nuevas ni sofisticadas. Son el piso mínimo de cualquier administración pública del siglo XXI.

Y sin embargo, los números muestran una brecha alarmante entre la norma y la práctica:

  • 57 municipios (42%) no publican el presupuesto vigente del ejercicio 2026.

  • 56 municipios (41%) no exhiben información alguna sobre su stock de deuda pública.

  • 55 municipios (41%) no publican la ejecución de gastos por finalidad y función.

  • 54 municipios (40%) no muestran su ejecución presupuestaria trimestral.

Son los datos más elementales para que un vecino sepa en qué se gasta su dinero. Y en 4 de cada 10 municipios, simplemente no existen.

Un tercio de la Provincia, directamente a oscuras

Si agrupamos a los municipios según su nivel de cumplimiento, 47 de los 135 —el 34,8%— caen en las categorías de cumplimiento bajo, regular o nulo. Diez distritos no obtuvieron ni un solo punto. Marcos Paz, Cañuelas, Esteban Echeverría, Lomas de Zamora, Presidente Perón, Castelli, General Lavalle, La Costa y Guaminí, entre otros, no presentan ningún tipo de información fiscal accesible en sus webs oficiales. Cero.

Para dimensionar la gravedad conviene aclarar algo: este informe mide algo bastante anterior a la "modernización digital" del Estado, ya que no se trata de portales interactivos, tableros de datos abiertos en tiempo real ni inteligencia artificial aplicada a la gestión pública. Se trata, simplemente, de que un PDF o una planilla con el presupuesto esté disponible en un sitio web. El umbral es bajísimo. Y aun así, un tercio de la Provincia no lo supera.

El contraste con la Revolución Tecnológica

Vivimos un momento en que la administración pública discute IA generativa para optimizar trámites, automatización de procesos administrativos y portales de datos abiertos en tiempo real. Países y ciudades de todo el mundo avanzan hacia sistemas donde el ciudadano puede consultar la ejecución del gasto público con la misma facilidad con la que consulta el clima.

Frente a ese horizonte, el panorama bonaerense expone una brecha de época. Mientras se debate cómo incorporar algoritmos a la gestión estatal, más de un tercio de los municipios de la principal provincia del país no logra cumplir con la obligación más básica de la era pre-digital: publicar un documento en una página web.

No es un problema de presupuesto tecnológico. Tampoco de falta de herramientas. Subir un PDF a una web no requiere inversión significativa ni capacidad técnica avanzada; es, antes que nada, una cuestión de voluntad política y de cultura institucional. Y ese atraso —más de gestión que tecnológico— es el que termina determinando si la Revolución Tecnológica llegará alguna vez a la administración local, o si seguirá siendo, para buena parte de los municipios bonaerenses, una conversación ajena.

Una luz al final: la evolución de los últimos años

El informe también ofrece una nota de optimismo relativo. En 2019, apenas 2 municipios alcanzaban el cumplimiento estricto de 100 puntos. Hoy son 66. La tendencia es lenta, pero sostenida. Y demuestra algo importante: la transparencia fiscal no es una utopía técnica. Es una decisión que cada gestión, tarde o temprano, puede tomar.

La pregunta que deja planteada este informe no es si la tecnología puede ayudar a los municipios bonaerenses. Es más simple, y más incómoda: ¿lograrán primero cumplir con lo elemental? Que el vecino pueda saber, con un clic, en qué se gasta su dinero.

Juan José Alonso.

Trinchera para la batalla cultural.

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